El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el Frente Amplio han alcanzado un acuerdo para presentar listas conjuntas en el Senado en 47 circunscripciones. Esta coalición, denominada "Senado de Progreso", busca evitar una mayoría absoluta del Partido Popular (PP) en la Cámara Alta.

El pacto se apoya en la alianza con otros partidos de izquierda, incluyendo Izquierda Unida (IU), Movimiento Sumar, Más Madrid, Chunta Aleanza NA, Batzarre y Compromís. Además, se han establecido acuerdos en Baleares y en La Gomera. La coalición no incluye a Cataluña ni Canarias, donde los partidos actuarán por separado.

El portavoz socialista en el Congreso, Patxi López, ha destacado el acuerdo como un "paso de gigante" y ha defendido que responde a la demanda de unidad de los votantes progresistas. La alianza busca consolidar la presencia de los partidos de izquierda en el Senado, aprovechando la crisis del PP.

Este acuerdo se produce en un contexto de fragmentación entre partidos de izquierda, con Podemos y los herederos de Sumar optando por actuar por separado en la mayoría de las regiones. A pesar de ello, el PSOE y el Frente Amplio han logrado unificar sus esfuerzos en el Senado, con el objetivo de mejorar su representación y limitar el poder del PP.