El Comité Federal del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ha elegido a Pedro Sánchez como candidato para las elecciones generales del 29 de noviembre. La decisión fue tomada por unanimidad durante una reunión celebrada en Fuenlabrada. El presidente del Gobierno ha sido respaldado para intentar su reelección, mientras se aprueban las listas de candidatos para el Congreso y el Senado.

La elección de Sánchez se produce tras la dimisión de Montse Mínguez y los cambios en la dirección de Ferraz. Además, el PSOE ha alcanzado un acuerdo electoral con el Frente Amplio, que liderará su lista en Barcelona. Ada Colau será la candidata del Frente Amplio a la presidencia del Gobierno.

Durante la precampaña, Sánchez ha destacado su compromiso con la crisis habitacional. En un acto en Dos Hermanas, el líder socialista ha insistido en la necesidad de una amplia mayoría progresista para mantener políticas de protección a los ciudadanos. Esta postura refleja su intención de priorizar la vivienda en su programa electoral.

El PSOE ha perdido en varias ocasiones las elecciones generales, pero en 1996 logró evitar una debacle. Sin embargo, el cambio de ciclo político se confirmó con el acuerdo del Partido Popular (PP) con CiU y PNV. Esta historia política ha marcado el contexto de las elecciones actuales, donde el PSOE busca recuperar su influencia.