El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) se enfrenta a una presión creciente por el decreto de vivienda, que ha generado críticas internas y tensiones dentro de su coalición. La líder de Podemos, Irene Montero, ha cuestionado el proyecto, tachándolo de "parche" y señalando que el partido debe clarificar su postura. A su vez, el líder de Sumar, Íñigo de la Serna, ha urgido al PSOE a dejar claro "hasta aquí hemos llegado" con la crisis de la vivienda, sugiriendo que el partido podría explorar un pacto con Junts si no logra un consenso con los demás partidos.
La situación se complica por la falta de apoyo de partidos como el PP y Vox, lo que obliga al PSOE a buscar alternativas dentro de su coalición. Junts, por su parte, ha asegurado que el PSOE ve "positivas" sus medidas, aunque el proceso se complica por las diferencias entre los partidos. Mientras tanto, el desahucio de una anciana llamada Maricarmen ha generado una tormenta política, acelerando las negociaciones para impulsar un nuevo decreto de vivienda.
La presión social y las críticas internas ponen a prueba la estabilidad del PSOE, que intenta equilibrar las demandas de sus aliados y la necesidad de resolver la crisis habitacional. La situación sigue en evolución, con el partido buscando una salida que satisfaga a todos los actores involucrados.


























