Una anciana de 87 años, Maricarmen, sigue en tratamiento en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid tras ser desahuciada este miércoles en la calle Alcalde Sainz de Baranda. Desde su habitación, ha expresado gratitud hacia el Sindicato de Inquilinas y su abogada, quienes le han apoyado durante el proceso. En un vídeo difundido por el sindicato, Maricarmen reconoce no haber logrado defender su vivienda, pero destaca su lucha.

Valeria Racu, representante del Sindicato de Inquilinas, ha defendido que el desahucio no fue legal, sino legítimo. Según ella, Maricarmen "no se la debería haber echado de su casa". La situación ha generado debate sobre las condiciones de los desahucios en Madrid, especialmente en el contexto de la crisis habitacional.

La anciana ha explicado que, aunque no ha conseguido evitar la expulsión, ha intentado defender sus derechos. Su caso ha sido ampliamente seguido por la comunidad y activistas, quienes han apoyado su lucha. La situación sigue en investigación, mientras que Maricarmen continúa en observación médica.