Manifestantes bloquearon calles en París el miércoles, pocos días antes de la huelga general prevista para el 5 de noviembre. La protesta, que se concentró en el centro de la capital francesa, fue motivada por la crisis económica y la insatisfacción con las políticas del gobierno. Los participantes lanzaron piedras y gritaron consignas contra el presidente Emmanuel Macron.

La policía utilizó gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, lo que generó tensión en la zona. Según informes locales, al menos 15 personas resultaron heridas, aunque no se han confirmado muertes. La huelga, que incluirá paros en sectores clave como transporte, energía y salud, está organizada por sindicatos que critican la falta de medidas concretas para reducir el desempleo y mejorar las condiciones laborales.

La situación refleja un creciente descontento en Francia, donde la economía ha enfrentado desafíos como la inflación y la crisis energética. La huelga del 5 de noviembre se espera que sea la más grande desde 2019, con participación de miles de trabajadores. Las protestas previas han sido una señal de alerta para el gobierno, que intenta mantener la calma antes de la fecha clave.