Un choque entre dos trenes a la salida de Urda, en Toledo, ha causado al menos 68 muertos y 36 cuerpos identificados, según las últimas informaciones. El incidente, que ha generado una gran conmoción en la región, se ha producido en la estación de Urda, donde se han reportado daños graves en la infraestructura ferroviaria. El arzobispo de Toledo, Francisco Cerro, se ha desplazado a la zona para acompañar a familiares y heridos, y ha rezado ante las víctimas.
El vicesecretario de Hacienda, Juan Bravo, ha criticado al ministro de Transportes, Óscar Puente, por buscar una "cabeza de turco" como respuesta al accidente. Bravo ha exigido una gestión ferroviaria que recupere la cultura de la seguridad. Por su parte, Maribel Vaquero, de PNV, ha reclamado a Puente que asuma responsabilidades políticas por lo ocurrido.
La familia de José Ángel, desaparecido en el accidente, ha recibido un mensaje de su reloj, lo que ha motivado su búsqueda. La Guardia Civil ha tomado muestras de ADN y ha registrado la denuncia por desaparición. Mientras tanto, la tertulia de esRadio ha analizado el papel del LZB y el ASFA en el choque, destacando la necesidad de una investigación transparente.
Este accidente ferroviario se une a otros recientes en la región, que han generado debates sobre la seguridad en las vías. La comunidad local y las autoridades esperan una respuesta clara y responsable por parte de las instituciones encargadas de la gestión del transporte.










