Andorra ha aprobado una ley que despenaliza el aborto para las mujeres, permitiéndoles interrumpir un embarazo sin enfrentar sanciones legales. La medida, aprobada en el Parlamento andorrano, establece que las mujeres pueden decidir por sí mismas si desean terminar un embarazo, sin que los médicos o las autoridades sepan de su decisión.

Las asociaciones feministas del país han expresado su preocupación, señalando que aunque la ley elimina la penalización, el derecho al aborto no está garantizado. Según estas organizaciones, las mujeres seguirán obligadas a viajar a España o Francia para acceder a servicios de aborto legal, ya que en Andorra no hay clínicas que ofrezcan esta opción.

La despenalización del aborto en Andorra representa un cambio significativo en la política sanitaria del país, pero no resuelve el problema de la accesibilidad. Aunque la ley permite a las mujeres tomar decisiones sobre su cuerpo, la falta de infraestructura médica local limita su efectividad. La situación refleja una brecha entre la legislación y la realidad en materia de derechos reproductivos.