La anciana Maricarmen Abascal, de 87 años, falleció en Madrid el 8 de octubre, según informaciones recientes. Había sido desahuciada de su vivienda el 23 de septiembre, lo que generó una fuerte reacción en la sociedad española. La mujer estaba ingresada en el hospital Gregorio Marañón desde el día de su expulsión.
La muerte de Maricarmen ha reactivado las protestas contra la crisis de vivienda en España. Cientos de personas se han movilizado en Madrid, organizándose espontáneamente para homenajearla y protestar contra la situación. El Sindicato de Inquilinas confirmó la noticia y convocó una marcha a las 20:00 desde la Plaza de Sol hasta la vivienda donde fue desahuciada.
El tema del derecho a la vivienda ha provocado un choque político en el Congreso de Diputados. La muerte de Maricarmen ha sido utilizada como punto de debate, con partidos como el PSOE y Más Madrid que han homenajeado a la mujer, mientras que el PP y Vox han rechazado los minutos de silencio en su honor, alegando que su muerte se usaba políticamente.
La situación ha reabierto el debate social e institucional sobre la crisis de vivienda en España. Las protestas han sido acompañadas de afirmaciones engañosas sobre los activistas por la vivienda, según informaciones de medios internacionales. La muerte de Maricarmen sigue siendo un símbolo de la lucha por una vivienda digna en el país.

























