Los Mossos d'Esquadra identificaron a más de 2.000 personas durante un dispositivo policial destinado a prevenir nuevos disturbios relacionados con el movimiento Blocus en Barcelona. El operativo, que se desarrolló en el centro de la ciudad, incluyó controles, cacheos y registros de mochilas en zonas específicas.
Durante el dispositivo, se detuvieron a tres personas, entre ellas un joven vinculado a los saqueos del 24 de octubre. Los agentes incautaron objetos como mecheros, mascarillas y pirotecnia, considerados potencialmente peligrosos. Se emitieron 127 actas administrativas por decomiso de estas herramientas.
El dispositivo se llevó a cabo bajo el nivel 4 de alerta, el máximo previsto para movilizaciones en la vía pública. Más de 300 efectivos, incluyendo agentes de los Mossos y la Guardia Urbana, participaron en la operación. La policía catalana destacó que el operativo permitió celebrar festividades como Halloween sin incidentes graves.
El movimiento Blocus, que se opone a las medidas sanitarias durante la pandemia, había anunciado planes de disturbios en noviembre. La policía afirmó que los controles preventivos y la vigilancia policial ayudaron a evitar que se repitieran los saqueos del mes pasado. Aunque se realizaron detenciones, la investigación sigue abierta y se prevé la posibilidad de nuevas arrestos.


















