El presidente de la patronal catalana, Josep Sánchez Llibre, criticó la huelga del 11-N en Barcelona, afirmando que paralizar empresas no contribuye a construir viviendas. Durante una declaración pública, Sánchez Llibre exigió sanciones duras contra los disturbios registrados en la ciudad. Según fuentes del sector, el absentismo laboral se ha convertido en uno de los principales obstáculos para la competitividad de la región.
La huelga, convocada por sindicatos en protesta contra la crisis económica y la falta de empleo, provocó altercados en varias calles de Barcelona. Los manifestantes bloquearon accesos a centros empresariales y exigieron mejoras salariales y condiciones laborales. Las autoridades locales han anunciado investigaciones sobre los incidentes, pero no han emitido aún un comunicado oficial sobre las sanciones propuestas.
Este tipo de protestas ha generado tensiones entre los sindicatos y las empresas en Cataluña. En los últimos meses, se han registrado múltiples movilizaciones similares, algunas de las cuales han terminado en enfrentamientos. Sánchez Llibre destacó que el absentismo no solo afecta la producción, sino también la imagen de la región como lugar de inversión. La situación refleja un clima de inestabilidad que preocupa a los responsables del sector privado.

























