Un autobús de 65 asientos cayó por un barranco en Montseny, un municipio cercano a Barcelona, dejando al menos 87 personas heridas. El vehículo transportaba más de 20 personas que viajaban de pie. Según informaciones preliminares, no se han reportado muertes.
La Generalitat, gobierno autonómico de Cataluña, anunció que estudiará la posibilidad de obligar a que todos los pasajeros en autobuses interurbanos viajen sentados. Esta medida busca mejorar la seguridad en los transportes públicos.
El accidente ocurrió en un tramo de carretera concurrido, donde se habían reportado condiciones climáticas adversas. Las autoridades locales han iniciado una investigación para determinar las causas exactas del siniestro. Mientras tanto, los heridos son atendidos en hospitales cercanos. La situación ha generado preocupación entre los residentes de la zona y ha llamado la atención de organismos de seguridad vial.

























