Manifestantes han vuelto a las calles para exigir que el gobierno responda a sus demandas sobre vivienda, tras la publicación del decreto que busca regular la construcción de viviendas. La protesta, que se ha extendido por varias ciudades, ha sido comparada con las movilizaciones del 15M, aunque con un enfoque más específico en la crisis habitacional. Analistas políticos señalan que el gobierno enfrenta una presión creciente para cumplir con las expectativas de los ciudadanos, especialmente en un contexto de escasez de vivienda asequible. La consulta de expertos en comunicación política ha destacado que la falta de respuesta clara podría intensificar las protestas y afectar la estabilidad política. Mientras tanto, el gobierno ha anunciado que estudiará las propuestas presentadas por los movimientos sociales, pero no ha dado una fecha concreta para su implementación. La tensión sigue en aumento, con la expectativa de que el gobierno presente una solución viable en los próximos meses.