La catedral románica de Burgos, conocida como "la perla del Duero", ha sido declarada patrimonio mundial por la UNESCO. Esta obra maestra del siglo XII se destaca por su estado de conservación excepcional y su cimborrio, decorado con escamas de piedra. La decisión se tomó durante la 42ª sesión del Comité del Patrimonio Mundial, celebrada en Fuzhou, China.

La catedral, construida entre los años 1120 y 1140, se erige sobre las ruinas de una antigua iglesia visigoda. Su arquitectura románica refleja una fusión de estilos, con elementos góticos que se desarrollaron posteriormente. El cimborrio, una de sus características más notables, está compuesto por 144 escamas de piedra, una técnica única en el mundo.

Esta declaración refuerza la importancia de la catedral como símbolo de la historia religiosa y cultural de España. La catedral de Burgos, ubicada en la región de Castilla y León, ha sido reconocida por su valor arquitectónico y su contribución a la historia del arte medieval. La UNESCO ha destacado su estado de conservación, que permite observar detalles de gran rareza.