Los cruceros y las escapadas lentas se han convertido en una tendencia creciente en España e Italia, según un análisis reciente de la red. Las rutas que combinan visitas a ciudades históricas, paisajes naturales y gastronomía local atraen a un número significativo de viajeros interesados en experiencias más sostenibles y relajadas.

En España, destinos como Córdoba, con sus monumentos romanos y medievales, y la costa andaluza, ofrecen una combinación única de cultura y relax. En Italia, Venecia y la Toscana se destacan por su riqueza artística y su oferta de hospedaje en casas rurales o bed and breakfast.

Este tipo de viajes, que priorizan la calidad sobre la cantidad, ha ganado popularidad tras la pandemia, cuando muchos viajeros buscaban formas de explorar sin agobiar su agenda. Las agencias de viajes han adaptado sus ofertas para incluir más opciones de estancia prolongada y menos itinerarios apretados.

La tendencia refleja un cambio en los hábitos de viaje, con un enfoque en la conexión con el lugar y la experiencia personal. Aunque no hay cifras exactas, los expertos indican que el interés por este tipo de viajes ha crecido un 25 % en los últimos dos años.