Un choque entre dos trenes de alta velocidad, uno de Renfe y otro de Iryo, ha ocurrido en la localidad toledana de Urda, causando al menos 68 muertos y decenas de heridos. El accidente, que se produjo el miércoles 28 de octubre de 2026, ha sido uno de los más graves en la historia ferroviaria española.

El tren de Renfe, que circulaba a alta velocidad, ha impactado contra un tren de Iryo detenido tras una avería informática. Según informes iniciales, el sistema de seguridad no detectó la presencia del tren parado, lo que permitió que el AVE continuara su trayecto. Equipos de emergencia han atendido a 58 lesionados en hospitales regionales. La investigación preliminar sugiere que un fallo en el sistema de alerta y un posible error humano podrían haber contribuido al accidente.

Este incidente se produce en un contexto de creciente preocupación por la seguridad en las líneas de alta velocidad. En los últimos meses, se han registrado varios accidentes similares, lo que ha generado críticas hacia la gestión de las infraestructuras ferroviarias. El ministro de Transporte, Puente, ha tachado las decisiones de "inexplicables" y ha anunciado una revisión urgente de los protocolos de seguridad. La tragedia ha conmocionado a toda España, con medios de comunicación que han cancelado sus emisiones habituales para informar en directo sobre los efectos del choque.