La Alta Representante de la Unión Europea, Ursula von der Leyen, ha criticado públicamente la propuesta de un alto el fuego energético entre Rusia y Ucrania anunciada por Donald Trump. En una declaración reciente, Kallas, la responsable de la política exterior de la UE, ha señalado que el acuerdo no ha sido verificado y que Kiev no puede celebrar elecciones mientras persiste la guerra. Además, ha recordado que las sanciones contra Rusia deben mantenerse para presionar a Putin a detener la invasión.

La propuesta de Trump, que busca establecer una tregua en el suministro energético, ha generado confusión en Kiev y silencio en Moscú. Zelenski ha expresado su sorpresa y ha denunciado nuevos ataques rusos contra centrales eléctricas ucranianas, que han provocado cortes de suministro. A su vez, la UE ha anunciado nuevas inclusiones en el régimen de sanciones contra Rusia, con un total de 1.600 personas y entidades adicionales.

La situación se complica con la presión de Estados Unidos sobre Ucrania, que amenaza con cortar inteligencia y armas si continúa el ataque a instalaciones energéticas rusas. Esta tensión se suma a las críticas internas en el Capitolio estadounidense, donde el acuerdo de Trump sobre el diésel ruso ha generado rechazo. Mientras tanto, Zelenski ha exigido un alto el fuego de 60 días para garantizar la seguridad electoral, lo que refleja la complejidad de la crisis.