Un joven marroquí de 17 años logró escapar de Ceuta aprovechando el traslado de un autobús que llevaba a un equipo de fútbol. El joven se ocultó entre las ruedas del vehículo, que transportaba a la delegación del Valladolid, mientras regresaba de un partido disputado en la enclave. La Guardia Civil no detectó su presencia durante los controles.

El incidente ocurrió durante un partido entre el AD Ceuta y el Valladolid, en el que el equipo visitante se trasladaba a la península ibérica. El joven, que se encontraba en Ceuta, utilizó la oportunidad para acceder a España de forma ilegal. Los jugadores del equipo, al no saber que había alguien escondido, lo descubrieron y lo ayudaron a llegar a la orilla.

El caso ha generado debate sobre la seguridad en la zona. Aunque el joven fue rescatado, las autoridades han reiterado que la entrada ilegal no otorga derechos de residencia ni libertad de movimiento. La situación refleja los desafíos de control en las zonas fronterizas.