Transportistas bolivianos anunciaron un paro de 48 horas en protesta contra la decisión del gobierno de eliminar el subsidio al diésel. El sindicato de transporte comunicó la medida el domingo, considerando que la eliminación del apoyo financiero afecta negativamente al sector. Los gremios sostienen que la medida generará dificultades para los transportistas y aumentará los costos para los usuarios.
El gobierno, encabezado por el presidente Rodrigo Paz, justificó la eliminación del subsidio como una medida para reducir la dependencia de combustibles importados y mejorar la eficiencia económica. Sin embargo, los transportistas argumentan que la decisión no tiene en cuenta las realidades del mercado local y podría provocar un impacto severo en la movilidad del país.
El paro se prevé que afecte a las rutas principales del país, incluyendo ciudades como La Paz, Santa Cruz y Cochabamba. Los sindicatos han pedido al gobierno una solución alternativa que permita mantener la estabilidad en el sector transporte sin comprometer la economía nacional. La situación sigue siendo de alta tensión, con expectativa sobre la reacción oficial.

























