El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, acusó al Gobierno de Ceuta de bloquear el inicio del triaje, durante una comparecencia ante los medios. Esta denuncia se produce en un contexto de creciente tensión en la ciudad autónoma, donde miles de migrantes se enfrentan a dificultades para encontrar alojamiento y se han registrado episodios de violencia. El líder regional, Alberto Núñez Feijóo, respondió calificando la acusación de "miserable" y destacó la situación crítica en la que se encuentra la región.
Mientras tanto, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, exige el retorno de todos los migrantes, incluidos menores, y critica la gestión del Ejecutivo central. La situación ha sido analizada por el periodista José Enrique Monrosi, quien señaló que tanto el Gobierno como la oposición intentan aprovechar la crisis para ganar apoyo político. La tensión se ha agravado con la agresión sufrida por una diputada local, lo que ha llevado a la visita de dirigentes europeos como Manfred Weber, quien exige una respuesta clara del Estado español.
La crisis persiste, con migrantes sin lugar donde ir y ciudadanos exigiendo una solución inmediata. La inacción del Gobierno ha sido cuestionada por varios sectores, mientras que la UE se muestra preocupada por la estabilidad de la frontera. La situación sigue en evolución, con la presión creciente sobre las autoridades locales y nacionales.

























