El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, y el presidente del PPE, Manfred Weber, han presionado al gobierno español para que adopte una postura más firme frente a la crisis migratoria en Ceuta. Ambos han criticado la inacción del Ejecutivo y han advertido de consecuencias si no se toman medidas inmediatas. Feijóo ha llamado a la UE a "blindar" la ciudad autónoma, mientras que Weber ha alertado a Marruecos de que si no se estabiliza la frontera, habrá "consecuencias".
La situación en Ceuta ha generado una tensión creciente, con inmigrantes que regresan diariamente al Trampolín, un punto de acceso a la zona. Los líderes políticos han exigido un retorno inmediato de los migrantes que aún se encuentran en la zona. La presión se ha intensificado tras la reacción de Weber, quien ha comparado la situación con un escenario europeo y ha señalado que la respuesta no habría sido la misma.
El gobierno español, según fuentes consultadas, ha estado analizando posibles medidas, pero la presión de los partidos europeos ha aumentado. La crisis ha puesto de relieve la falta de coordinación entre las autoridades locales y la UE. Los líderes del PP y el PPE han insistido en una presencia europea "permanente y visible" en la frontera, exigiendo una acción más contundente.
La tensión persiste, con la comunidad internacional observando de cerca la situación. La UE, a través de su presidente del Parlamento, Roberta Metsola, ha mostrado interés en la cuestión, aunque no se ha pronunciado directamente sobre las acciones específicas en Ceuta. La presión continúa, con la esperanza de que se llegue a una solución rápida y efectiva.




























