Google fue multado con 462 millones de dólares por el uso de datos de ubicación de sus usuarios entre 2018 y 2020. La sanción, aplicada por autoridades europeas, se debe a la violación de normativas de protección de datos. La empresa fue acusada de no dar a los usuarios control sobre sus datos geográficos. La decisión se tomó tras una investigación que duró varios años. La multa es una de las más altas en la historia de la regulación de datos en la Unión Europea.
En paralelo, Google eliminó los resultados de búsqueda orgánicos de Google Shopping en varios países europeos. Esta medida afecta a comercios que promocionan productos durante las festividades. La decisión se tomó sin previo aviso, lo que generó confusión entre los vendedores. Aunque la sanción y la eliminación de resultados no están directamente relacionadas, ambas muestran la creciente regulación de la tecnología en Europa.

























