El gobierno peruano evalúa la posibilidad de declarar un feriado nacional durante la visita del Papa León XIV, que se espera en el país en noviembre. Esta medida busca honrar la presencia del líder religioso y facilitar la movilidad de ciudadanos y visitantes en las regiones que formarán parte del recorrido, incluyendo Lima, Lambayeque, Cusco, Ucayali, Cajamarca y el Callao.
La decisión se tomará en coordinación con las autoridades locales y la Santa Sede, con el objetivo de garantizar una recepción adecuada y respetuosa. Además, se analiza la posibilidad de establecer jornadas no laborables en estas zonas durante el periodo de visita, lo que podría afectar la actividad económica en ciertos sectores.
La visita del Papa representa una oportunidad para promover el turismo religioso y cultural en Perú, especialmente en ciudades como Cusco y Lima, conocidas por su riqueza histórica y arquitectónica. Sin embargo, la implementación de feriados nacionales implica un costo fiscal y una reorganización de servicios públicos, lo que ha generado debates entre distintos sectores.
La agenda del Papa incluye visitas a lugares emblemáticos, lo que podría atraer a miles de personas, tanto peruanas como internacionales. La organización del evento sigue en curso, con el apoyo de instituciones gubernamentales y organizaciones religiosas.


























