El huracán Polo, que se debilitó a categoría 1, provocó lluvias torrenciales en Baja California Sur y Sonora, según informes de la prensa. La tormenta tocó tierra durante la madrugada y generó inundaciones en áreas costeras. La NOAA advirtió sobre un El Niño excepcionalmente intenso, lo que podría agravar las condiciones climáticas en la región.
Las autoridades mexicanas evacuaron zonas afectadas para garantizar la seguridad de los habitantes. Los servicios de emergencia reportaron desbordamientos en ríos y carreteras, lo que dificultó el acceso a algunas comunidades. La situación sigue siendo monitoreada por el gobierno y organismos meteorológicos.
Mientras se espera la normalización del clima, se continúa con los esfuerzos de rescate y limpieza en las zonas más afectadas. La comunidad local se prepara para posibles consecuencias a largo plazo, como daños a la infraestructura y afectaciones agrícolas.





























