El farmacéutico Antonio García de Urda fue el primer testigo en llegar al lugar del accidente de tren que ocurrió el miércoles por la tarde. García, quien se encontraba en la zona por motivos personales, se acercó al lugar del siniestro minutos después de que ocurriera. Según informes locales, el tren se había detenido de forma inesperada, causando la muerte de dos pasajeros y heridas graves en varios otros.
García, con formación en primeros auxilios, utilizó sus conocimientos para ayudar a los heridos antes de la llegada de las ambulancias. Durante la noche del incident, llamó por teléfono a un herido que había sido considerado como perdido, y logró contactar con él. El herido, que se encontraba en estado crítico, fue trasladado a un centro médico cercano.
Este incidente se produce en un contexto de creciente preocupación por la seguridad ferroviaria en la región. En los últimos meses, se han reportado varios accidentes similares, lo que ha generado debates sobre la necesidad de mejorar las medidas de seguridad en las vías. Aunque no se han confirmado causas específicas del accidente, las autoridades están investigando para determinar si hubo fallos técnicos o errores humanos.
La comunidad de Urda ha reaccionado con conmoción, destacando el valor del farmacéutico y su acción inmediata. Mientras se espera el informe oficial de las autoridades, el caso sigue siendo un ejemplo de cómo la ayuda inmediata puede salvar vidas en situaciones críticas.















