La Comunidad de Madrid ha lanzado críticas severas contra el PSOE, acusándolos de calumnias y prediciendo el "hundimiento" del país por el socialismo. La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ha hecho estas declaraciones sin presentar pruebas ni nombres específicos, acusando a los dirigentes socialistas de tener "intereses económicos" en Marruecos.

A la vez, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha denunciado que Marruecos ha "superado con creces lo admisible" en su actitud hacia España, prometiendo una respuesta "serena y firme" a los "continuos desafíos a la soberanía nacional". Estas declaraciones se producen en el contexto de una serie de maniobras navales en EE.UU. En las que España y Marruecos participan conjuntamente, lo que ha generado desconfianza en España y en otros países europeos.

Las tensiones entre ambos países han sido exacerbadas por la participación de Marruecos en maniobras armamentísticas en los últimos días, lo que ha sido visto como una señal de fortalecimiento militar. Aunque las maniobras son parte de una cooperación bilateral, la postura de España ha sido más crítica, especialmente en el contexto de la política exterior del país.

La situación se complica aún más con la crítica de la activista iraní Masih Alinejad, quien ha reprochado a España por estrechar manos con regímenes autoritarios, incluyendo a Marruecos. Esta presión internacional añade un nivel adicional de complejidad a las relaciones entre España y Marruecos.

La Cumbre Iberoamericana, que se celebrará en Madrid, podría ser una oportunidad para abordar estos temas, aunque las tensiones actuales sugieren que las relaciones entre España y Marruecos seguirán siendo un punto de discusión importante en la política regional.