Miles de personas se movilizaron este sábado en más de 50 ciudades españolas en protestas contra la derogación de dos decretos de vivienda aprobados por el gobierno. Los partidos conservadores PP, Vox y Junts votaron en contra, bloqueando así las medidas que buscaban mejorar el acceso a la vivienda. La movilización se extendió desde Madrid hasta Málaga y Cádiz, con acampadas y concentraciones en plazas centrales.

La joven Patricia de Torrelodones denunció una subida de 750 euros en su alquiler, lo que la obligó a dejar su vivienda y mudarse a la casa de sus padres o a un piso de una amiga. Esta situación no es aislada: la ministra de Igualdad, Ana Redondo, acusó a los partidos conservadores de ser una "derecha despiadada" que no repara en desahucios. Según ella, el desahucio "tiene rostro de mujer", afectando especialmente a las personas vulnerables.

La crisis de vivienda en España ha alcanzado niveles críticos, con precios elevados y escasez de viviendas. La derogación de los decretos ha reabierto el debate electoral, con el gobierno considerando la posibilidad de llamar a elecciones anticipadas. Mientras, las protestas continúan, con manifestantes exigiendo una solución a la falta de vivienda digna. La situación ha generado tensión en ciudades como Valencia, donde hubo disturbios y cargas policiales al intentar acceder a un congreso inmobiliario. La movilización se ha convertido en un símbolo de la lucha por el derecho a la vivienda.