El Papa León XIV fue sometido a una cirugía para extirpar un adenocarcinoma pulmonar el martes. La operación, que duró 90 minutos, se realizó en un hospital y el Vaticano informó que el pontífice despertó con normalidad. La Santa Sede confirmó que el líder de la Iglesia católica, de 71 años, pasó una noche tranquila tras la intervención.

La enfermedad del Papa ha generado preocupación en el Vaticano y entre sus seguidores. La operación fue necesaria debido a un adenocarcinoma en el pulmón derecho, que se extirpó mediante cirugía vídeoasistida. El Vaticano anunció que ofrecerá más detalles sobre su estado de salud a lo largo del día.

El diagnóstico del Papa no es el único en su familia. Su hermano, Louis Prevost, también padece cáncer. En 2017, se le diagnosticó un mieloma múltiple, que volvió a avanzar tras un periodo de remisión. La esposa de Louis Prevost reveló que participa en un ensayo clínico para tratar la enfermedad.

La salud del Papa ha generado incertidumbre sobre su gira latinoamericana, que incluye visitas a Uruguay, Argentina y Perú. Observadores políticos comentan que la situación podría afectar su agenda. En Perú, la mandataria Keiko Fujimori pidió orar por su recuperación, mientras que el ministro de Trabajo priorizó su bienestar.

La Iglesia católica ha estado en vigilancia constante sobre el estado del Papa, con fieles rezando por su salud en la capilla del hospital. El Vaticano ha mantenido una comunicación clara sobre su recuperación, aunque la evolución de su enfermedad sigue siendo un tema de atención.