Cuidar la salud mental en la infancia reduce en un 50 % el riesgo de desarrollar trastornos psicológicos durante la adolescencia, según expertos que participaron en el Día Mundial de la Salud Mental. La atención temprana en la etapa comprendida entre los tres y los seis años tiene un impacto significativo en la prevención de problemas psicológicos más adelante.

Los especialistas destacaron que tres de cada diez menores presentan síntomas que podrían evolucionar hacia trastornos más graves si no se atienden a tiempo. La intervención temprana, según los expertos, permite identificar y gestionar factores de riesgo antes de que se manifiesten en la adolescencia.

Este hallazgo se basa en estudios realizados por profesionales de la psicología infantil y se alinea con la creciente importancia asignada a la salud mental en la infancia. La prevención se considera clave para reducir la carga psicológica en la población adolescente, un grupo en el que los trastornos mentales son más frecuentes.

La salud mental infantil ha ganado atención en los últimos años, especialmente tras la pandemia, que exacerbó los problemas de ansiedad y depresión en niños y adolescentes. La necesidad de programas de intervención temprana se ha vuelto más evidente, tanto en el ámbito familiar como en las instituciones educativas. La atención integral a la salud mental se presenta como una herramienta fundamental para construir una sociedad más saludable.