Los bomberos llegaron a Urda, en Toledo, el 28 de octubre de 2026, para rescatar a los heridos atrapados en vagones volcados. La operación fue compleja debido a la dificultad de acceso a los trenes dañados. Mientras, los servicios de emergencia trabajaban en el lugar para atender a los supervivientes.

El accidente involucró a dos trenes que se encontraron en la vía a la altura de la estación de Urda. Según el alcalde local, Manuel Galán, el choque provocó al menos 68 muertos y decenas de heridos. El municipio acogió a los afectados y facilitó recursos a los equipos de rescate.

El presidente español, Pedro Sánchez, se trasladó de inmediato al lugar del siniestro para supervisar la situación. El gobierno anunció tres días de luto nacional en respuesta a la tragedia. La tragedia afectó la circulación ferroviaria, con la suspensión de la alta velocidad entre Madrid y Andalucía.

La catástrofe ha generado una gran conmoción en la región. Testigos describieron el momento del choque como "dantesco" y expresaron su indignación y dolor. La comunidad internacional también reaccionó, con la presidenta venezolana, Delcy Rodríguez, que expresó su solidaridad con el pueblo español.

La tragedia en Urda se une a un historial de accidentes ferroviarios en España, aunque este es uno de los más graves en la historia del país. Las autoridades investigan las causas del choque, que podría estar relacionado con fallos técnicos o errores humanos. Mientras tanto, las familias de las víctimas buscan respuestas y justicia.