Un tren de alta velocidad de Renfe ha chocado con un convoy de Iryo detenido en la vía cerca de Urda, en Toledo, causando al menos 68 muertos y más de 50 heridos. El accidente ocurrió alrededor de las 8:36 horas del miércoles. Según el audio grabado, el tren AVE fue informado de que debía retomar la marcha pese a la presencia de un tren Iryo parado a 25 kilómetros de distancia.

El tren Iryo se encontraba detenido tras una avería informática. Equipos de emergencia atendieron a 58 lesionados en hospitales regionales. El ministro Óscar Puente ha señalado al responsable de circulación de Adif como posible responsable del accidente. Sin embargo, funcionarios han pedido su dimisión, exigiendo respeto a la presunción de inocencia.

El maquinista del tren Iryo aún estaba en contacto con el centro de control de Adif en Atocha cuando se produjo el choque. La compañía Iryo sostiene que su convoy permanecía detenido y esperaba instrucciones. El tren AVE, en cambio, recibió la orden de reanudar la marcha. Testigos describen la escena como horrorosa, con vagones caídos por un terraplén. El farmacéutico de Urda describe el lugar como un "amasijo de hierros".

El incidente ha generado una gran conmoción en la región. Las autoridades investigan las causas del accidente, mientras se espera una respuesta oficial del gobierno.