El choque entre un AVE de Renfe y un tren de Iryo en la localidad toledana de Urda dejó al menos 68 muertos y más de 50 heridos hospitalizados, según informaciones recogidas por varios medios. El accidente ocurrió el miércoles 28 de octubre de 2026, en la línea ferroviaria que conecta Madrid con Andalucía.

El incidente se produjo cuando el AVE, que circulaba a alta velocidad, chocó contra un tren de Iryo que estaba detenido en la vía. La colisión fue tan violenta que varios vagones cayeron por un terraplén. En el lugar del accidente, se registraron daños considerables, con restos de trenes esparcidos en el suelo.

La investigación preliminar sugiere que el choque se debió a una falla en el sistema de señalización, conocido como LZB, que se desactivó incorrectamente. Además, se ha señalado que una orden errónea emitida desde el centro de control pudo haber contribuido al accidente. La causa exacta aún se investiga, pero se ha apuntado a un error humano como factor clave.

Este accidente se suma a una serie de tragedias ferroviarias en España en los últimos meses. La falta de mantenimiento y presupuestos adecuados ha sido criticada por expertos y políticos. La tragedia ha generado una gran conmoción en el país, con manifestaciones de indignación y llamadas a una revisión urgente de las condiciones de seguridad en las vías.

La familia real visitó el hospital de Toledo para saludar a los heridos. La tragedia ha impactado profundamente a la sociedad española, con una respuesta pública de consternación y rabia. La investigación continúa para esclarecer los hechos y establecer responsabilidades.