Un tren de alta velocidad de Renfe se estrelló contra un tren Iryo detenido en la vía en Toledo, España, el 28 de octubre de 2026. El choque, que ocurrió en la vía entre Madrid y Sevilla, dejó al menos 68 personas muertas y 111 heridas. Según informes, el tren Iryo se encontraba detenido tras una avería informática, mientras que el AVE, que se dirigía hacia Sevilla, no detectó el obstáculo.

El sistema de seguridad falló, lo que permitió que el AVE continuara su trayecto sin detenerse. Los equipos de emergencia atendieron a 58 lesionados en hospitales regionales. La colisión se produjo durante 17 minutos, según la reconstrucción minuto a minuto. No se dio aviso al centro de control sobre la aproximación del AVE.

Este accidente se produce tras tres años de falta de presupuestos, lo que ha afectado la infraestructura y la seguridad en el sistema ferroviario español. La investigación preliminar señala la caída del sistema de seguridad y la autorización para reanudar la marcha sin limitación de velocidad como factores clave. Las cadenas de televisión cancelaron emisiones para informar en directo sobre la tragedia.

El incidente ha generado una gran preocupación en el sector ferroviario y ha llamado la atención sobre la necesidad de mejorar los protocolos de seguridad. La situación pone de manifiesto los riesgos de la falta de inversión en infraestructuras críticas. La investigación continúa para determinar las causas exactas del accidente.