El CEO de Iryo, Fabrizio Favara, confirmó ante el Senado que el sistema de señalización del tren falló en el tramo Madrid-Sevilla antes del accidente de Urda. Durante una comisión de investigación, Favara explicó que el tren se detenía cada vez que había una desconexión del sistema de señalización de tierra.
El consejero delegado de Iryo detalló que los problemas más frecuentes en ese tramo estaban relacionados con el sistema LZB, que volvió a fallar el día del siniestro. Según la información proporcionada, la empresa había comunicado a Adif los fallos del sistema antes del accidente.
Este incidente se produce en el contexto de una serie de problemas reportados en la línea Madrid-Sevilla. Los fallos del sistema de señalización han sido identificados como una causa recurrente de interrupciones en el servicio. A pesar de las alertas previas, el accidente ocurrió, lo que ha generado una revisión de los protocolos de seguridad en la red ferroviaria.















