Más de 400.000 personas se manifestaron en Francia durante una jornada de protestas contra el Gobierno y la subida de precios. La manifestación tuvo menos incidentes que la semana anterior.
El Gobierno francés activó una célula de crisis para prepararse ante la nueva jornada de protestas. Las marchas continúan por el encarecimiento del costo de la vida.
Las protestas se desarrollaron en varias ciudades francesas, con un número significativo de participantes. La movilización refleja la creciente insatisfacción con la política económica del país. El encarecimiento de los precios de los productos básicos y servicios públicos ha sido uno de los principales motivos de la indignación.
El Gobierno ha respondido con medidas de contención, incluyendo la activación de una célula de crisis para gestionar la situación. Aunque las protestas han sido más controladas que en semanas anteriores, la tensión sigue presente.
La situación refleja un contexto de creciente descontento social en Francia, alimentado por la crisis económica y la subida de precios. Las protestas son parte de una serie de movilizaciones que han tenido lugar en los últimos meses.

























