Las abejas están siendo catalogadas por primera vez como especie en peligro de extinción en Europa. Un estudio que analizó más de 1.600 lugares de anidación en 15 países alerta sobre la disminución de su población, que podría alcanzar un 56% en diez años. La investigación identifica la pérdida de hábitat y la escasez de alimento como las principales amenazas. Las abejas construyen nidos naturales, lo que las hace especialmente vulnerables a la degradación del entorno.

La pérdida de hábitat se debe principalmente a la urbanización y al uso intensivo de la tierra. Además, la disminución de flores nativas afecta la disponibilidad de alimento para estas especies. Los científicos destacan la importancia de las abejas como polinizadoras, esenciales para la producción de alimentos. La situación plantea la necesidad de políticas más estrictas para proteger su entorno natural.

El estudio llama la atención sobre la necesidad de acciones urgentes para preservar la biodiversidad. La extinción de las abejas tendría consecuencias graves para el ecosistema y la agricultura. Aunque no se han registrado casos de extinción, la tendencia actual indica una crisis que requiere intervención inmediata.