El estudio "Amor y Odio en España" destaca el profundo vínculo emocional que el fútbol tiene con los aficionados. Según los resultados, el 89% de los seguidores aún siente el impacto de las dos finales históricas: Lisboa y Milán. Estas partidas, que marcaron un antes y un después en la historia del fútbol español, siguen teniendo una presencia significativa en la memoria colectiva.

El análisis revela cómo el fútbol se ha convertido en una forma de identidad y pertenencia para muchos. La pasión por el deporte se manifiesta en actitudes, comportamientos y hasta en la forma de vivir. Aunque el tiempo ha pasado, el recuerdo de esas partidas sigue siendo una fuente de emoción y orgullo para los aficionados.

La investigación también pone de relieve cómo el fútbol puede actuar como una religión para algunos, con rituales, fechas importantes y un fervor que trasciende el deporte. Esta conexión emocional no solo afecta a los seguidores, sino también a la cultura y la sociedad española en su conjunto.