El líder del partido Vox, Santiago Abascal, acusó al gobierno liderado por Pedro Sánchez de traición y colapso migratorio, señalando a Ceuta como ejemplo de las consecuencias de su política. En una entrevista, Abascal pidió al ministro de Asuntos Exteriores, José María Vivas, que acepte su propuesta para formar un gobierno "fuerte" que aborde la crisis. Esta demanda surge tras la entrada masiva de miles de personas de Marruecos en la ciudad autónoma, lo que ha generado una situación de tensión y saturación.
El gobierno, por su parte, publicó una nota en nombre del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), reconociendo errores en la estimación del número de inmigrantes que entraron en Ceuta. La nota incluye un mea culpa por no haber acertado con la cifra exacta, lo que ha sido interpretado como una forma de responsabilizar a las autoridades locales. Aunque el gobierno se disculpa, críticas continúan desde el Partido Popular y otros grupos políticos, quienes acusan a Sánchez de no haber tomado medidas efectivas para evitar la crisis.
Mientras se lleva a cabo la reubicación de los inmigrantes, el PSOE teme que la figura de Gonzalo Sanz, exjefe de gabinete del delegado del gobierno, pueda afectar la narrativa oficial sobre el conflicto. Sanz, quien fue el único cargo que dimitió por la invasión de Ceuta, sigue sin aparecer públicamente, lo que genera incertidumbre sobre la continuidad de la gestión del gobierno.





























