El líder del partido Vox, Santiago Abascal, advirtió en Barcelona sobre la posible estrategia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para ganar las elecciones mediante prácticas que considera ilegales. Durante una intervención en la ciudad, Abascal acusó a Sánchez de estar dispuesto a "cualquier cosa" para asegurar la victoria, lo que ha generado reacciones en la sociedad catalana.

La tensión se ha acentuado con la presencia de manifestaciones antifascistas que han bloqueado algunas calles durante la gira de Abascal. A pesar de las protestas, el líder de Vox insistió en su llamado a una "remigración" y criticó la política migratoria del Estado. Esta situación refleja un clima político polarizado en Cataluña, donde las discusiones sobre el futuro electoral y la gestión de la crisis migratoria son temas centrales.

Además, las lluvias torrenciales han causado inundaciones en la ciudad, lo que ha complicado la movilidad y ha generado preocupación entre los ciudadanos. Aunque el fenómeno climático no está directamente relacionado con el debate político, ha influido en el contexto general de la región.

La situación sigue siendo de gran relevancia, tanto por las implicaciones electorales como por la tensión social que se vive en Barcelona.