El gobierno español enfrenta una oleada de críticas por su gestión en Ceuta, donde la crisis migratoria ha generado tensiones. El Partido Socialista (PSOE) teme que Gonzalo Sanz, el único cargo que ha dimitido por la invasión de la ciudad autónoma, desmonte el relato oficial sobre la situación. Mientras, el líder del Partido Popular (PP), Jaime de los Santos, acusa a Pedro Sánchez de abandonar a las familias de Ceuta y cuestiona la respuesta del Ejecutivo.

La tensión se agrava con la afirmación del exlíder del Partido Popular, Aznar, quien asegura que la convivencia en Ceuta "estallará" si no se toman medidas más firmes. Además, el gobierno estima que entre 9.000 y 10.000 migrantes permanecen en la zona, según datos proporcionados por las fuerzas policiales.

La situación ha generado reacciones en cadena, con líderes como Feijóo, quien considera que los incidentes no son resultado de inmigración laboral, sino de una confrontación contra el orden público. Mientras, el ministro de Transportes, Eduardo Puente, reaccionó furiosamente contra un exdiputado socialista que criticó la gestión del Ejecutivo.

La crisis sigue sin resolverse, con llamados a una respuesta más contundente y una gestión más clara por parte del gobierno.