Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, presentó ayer en el Parlamento Europeo una evaluación del estado de la Unión, señalando una contradicción entre su fortaleza actual y la percepción general de desesperanza. Durante su intervención, Von der Leyen destacó que Europa sigue siendo una potencia relevante en el escenario internacional, pero reconoció que el sentimiento en la sociedad europea se inclina hacia la desconfianza.
La presidenta destacó la importancia de mantener la cohesión dentro de la Unión, especialmente ante desafíos como la crisis migratoria y la falta de crecimiento económico. Sin embargo, su discurso también abordó las tensiones con Estados Unidos, donde el presidente Donald Trump amenazó con impuestos a Europa si Canadá obtiene un estatus especial dentro de la UE.
La declaración de Trump surgió en el contexto de discusiones sobre la posible inclusión de Canadá en un nuevo marco de cooperación, lo que ha generado preocupación en Bruselas. Von der Leyen, por su parte, insistió en la necesidad de una Europa más unida y decidida, aunque reconoció que el camino hacia esa meta es complejo.




























