Las lluvias torrenciales que azotaron el este de España el 17 de septiembre provocaron inundaciones en Valencia y Cataluña. Las calles se convirtieron en ríos, coches quedaron sumergidos y el transporte se vio afectado. Según informes, el agua llegó hasta los techos de algunos edificios.

Un conductor falleció en el incidente. Las autoridades investigan las causas exactas del deceso, aunque se sospecha que la rápida acumulación de agua en la carretera pudo haber sido un factor. No se han reportado otros fallecimientos, aunque se han registrado varios casos de heridos leves.

La región enfrenta una situación de emergencia. Los servicios de emergencia trabajan para evacuar a los afectados y restablecer el orden. Se han activado protocolos de alerta en varias zonas.

Los servicios de meteorología prevén que la situación se mantenga estable en los próximos días, aunque se advierte sobre la posibilidad de nuevas lluvias.