Pilar Malla, la primera síndica de greuges de Barcelona, falleció a los 68 años. Según informaciones publicadas por medios locales, su muerte se debe a una enfermedad crónica de la que padecía desde hacía tiempo. Malla fue una figura destacada en la política catalana, destacando por su labor en la defensa de los derechos de los trabajadores.

Durante más de una década, fue directora de Caritas de Barcelona, una organización que se dedicaba a la ayuda a las personas en situaciones de vulnerabilidad. También fue diputada del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) y fue elegida al Parlament de Catalunya en 1999. Su trayectoria política y social la convirtió en una referente en la ciudad.

Su muerte representa una pérdida para la comunidad y para la política local. Malla fue conocida por su compromiso con los derechos humanos y su defensa de los más débiles. Su legado se mantiene en la memoria de quienes la conocieron y en las acciones que promovió durante su vida.

Su funeral se celebrará próximamente, aunque aún no se han dado detalles sobre la fecha o el lugar exacto. La ciudad de Barcelona se prepara para rendir homenaje a una mujer que dejó una huella significativa en su historia.