El ministro de Trabajo, Juan Sheput, presentó ante el Congreso la situación crítica de EsSalud, el sistema de salud público peruano, que cerraría el año con un déficit de 1.957 millones de soles, su peor resultado en la historia. Esta cifra representa un desafío enorme para el Estado, ya que la recuperación del sistema costaría alrededor de 39.500 millones de soles, equivalente a una refinería de Talara y media, según la comparación del ministro.
La crisis financiera de EsSalud se ha agravado por una combinación de factores, incluyendo la falta de inversión en infraestructura, la escasez de recursos humanos y la presión por la atención a una población en aumento. Durante la exposición, Sheput destacó la necesidad de una intervención urgente para evitar que el sistema se hunda aún más.
Aunque el gobierno ha anunciado planes de reforma, la falta de recursos y la complejidad de la estructura del sistema han retrasado los avances. Los expertos coinciden en que sin una acción coordinada, EsSalud seguirá enfrentando dificultades en los próximos años. La situación plantea una pregunta clave: ¿será posible estabilizar el sistema antes de que se convierta en un problema insalvable?




























