A partir del mes de diciembre, Venezuela dejará de usar las máquinas fiscales como herramienta obligatoria para la facturación. El gobierno anunció que la facturación será digital, lo que implicará un cambio en la forma en que los comercios y empresas emitirán sus recibos.

Este cambio busca modernizar el sistema fiscal del país, reducir la evasión tributaria y mejorar la transparencia en las transacciones. Según fuentes oficiales, las empresas deberán adaptarse al nuevo sistema, que permitirá la emisión de facturas electrónicas a través de plataformas autorizadas.

La decisión se enmarca en los esfuerzos del gobierno por fortalecer la economía nacional y mejorar la gestión de los recursos fiscales. Aunque no se han especificado los detalles técnicos del nuevo sistema, se espera que este proceso se lleve a cabo de manera gradual, permitiendo a los comercios tiempo para ajustarse. La transición representa un paso importante en la digitalización de los procesos administrativos en Venezuela.