Los siete activistas opositores detenidos arbitrariamente durante una marcha en Caracas el 22 de octubre fueron liberados, según el Comité de Derechos Humanos del partido opositor. Sin embargo, las autoridades se quedaron con sus herramientas de trabajo, informaron fuentes del movimiento.
Las personas detenidas eran responsables de la logística del sonido durante la protesta. Al ser liberadas, se les incautaron los equipos utilizados para su labor. Esta acción fue denunciada como una violación de sus derechos.
Este incidente se produce en un contexto de tensión política en Venezuela, donde las protestas opositoras enfrentan represión por parte de las autoridades. La confiscación de herramientas de trabajo se suma a otros casos recientes de restricciones a la libertad de expresión. Las organizaciones de derechos humanos han alertado sobre el aumento de medidas represivas en el país.


























