La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha sido protagonista en una sesión del Parlamento Europeo donde se abordó la crisis migratoria en Ceuta. Durante el informe anual sobre el Estado de la Unión Europea, se presentó una resolución que condena el "asalto masivo" a la ciudad autónoma. Esta iniciativa, respaldada por el Partido Popular Europeo (PPE), contó con el apoyo de los Patriotas y el Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR).

La crisis en Ceuta ha generado una intensa presión sobre las instituciones europeas. Según fuentes no oficiales de Frontex, la agencia de fronteras ha desplegado solo diez agentes en la zona, considerados insuficientes para gestionar la situación. Aunque von der Leyen propone ampliar la plantilla de Frontex, la realidad en el terreno sigue siendo compleja.

Los operativos de Frontex, compuestos por agentes de distintas nacionalidades, no tienen funciones de policía ni de tramitación de expulsiones. Esta claridad ha sido destacada por fuentes internas, que subrayan la necesidad de una respuesta más coordinada y efectiva ante la afluencia de migrantes. La tensión en Ceuta sigue siendo un tema prioritario para la UE.