Trump utilizó un lenguaje fuerte contra Noruega durante una conferencia de prensa, calificando al país nórdico como "país de mierda" y mencionando que "apesta". La frase surgió en respuesta a una pregunta sobre las relaciones entre Estados Unidos y Noruega, especialmente en el contexto de los acuerdos climáticos. Trump afirmó que Noruega no cumple con los compromisos ambientales y que su política es "muy mala".

El presidente estadounidense ha mantenido una postura crítica hacia varios países europeos en las últimas semanas, especialmente en temas de cambio climático y cooperación internacional. En esta ocasión, su comentario fue interpretado como una señal de tensión en las relaciones bilaterales. No se reportaron incidentes físicos ni acciones concretas derivadas de las declaraciones.

La Noruega ha sido históricamente una aliada cercana de Estados Unidos, especialmente en cuestiones de defensa y seguridad. Sin embargo, en los últimos años, ha surgido un desacuerdo sobre las políticas climáticas y la cooperación en el marco del Acuerdo de París. La crítica de Trump refleja una tendencia a la desconfianza en el ámbito internacional, especialmente en temas ambientales. La situación sigue siendo vigente y podría afectar futuras negociaciones.