Los reyes Felipe VI y Letizia visitaron este miércoles las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, en una jornada que se enmarca en el contexto de la crisis migratoria del verano. La visita, que se desarrolló con un recibimiento multitudinario, busca reforzar el apoyo institucional a las ciudades, afectadas por la situación migratoria.
En Ceuta, los monarcas saludaron a la multitud con banderas y aplausos, tras los meses de tensión generados por la crisis migratoria. La visita fue vista como un gesto de solidaridad y respaldo institucional. En Melilla, los reyes continuaron su gira, donde la población expresó su deseo de recibirlos y su necesidad de protección frente a posibles nuevas crisis.
La ciudad de Melilla, en particular, destacó por la reivindicación popular, con la población que tomó la Casa Real como símbolo de defensa de su identidad española. Durante la jornada, el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, criticó la pasividad del país vecino y la postura del gobierno frente a Marruecos.
La visita de los reyes fue interpretada por algunos como una provocación a los sentimientos nacionales, generando protestas en ciertos sectores. Sin embargo, la mayoría de la población mostró su apoyo a la Corona, viéndola como la figura capaz de defender la españolidad en estas zonas fronterizas.
La crisis migratoria de julio, que afectó especialmente a Ceuta y Melilla, ha generado una situación de inquietud entre los ciudadanos, que temen una repetición de los eventos pasados. La visita de los reyes se enmarca en un esfuerzo por reforzar la presencia institucional en estas ciudades, que son puntos críticos en la política exterior y migratoria de España.
















