El expresidente catalán Carles Puigdemont podría regresar a España sin riesgo de detención tras la decisión del Tribunal Supremo de levantar la orden de detención que pesaba sobre él. Esta medida, anunciada el martes, permite a Puigdemont entrar en territorio español sin temor a ser arrestado. La decisión se tomó tras la aplicación de la Ley de Amnistía, que afecta a delitos de malversación vinculados al proceso independentista.

Puigdemont, que vive en el exilio autoimpuesto en Bélgica, celebró la decisión como una derrota para los poderes públicos españoles que habían intentado evitar la aplicación de la amnistía. Aunque no dio una fecha concreta para su regreso, señaló que la decisión pone fin a una etapa de represión política por haber votado la independencia. Mantiene que la unilateralidad sigue siendo uno de sus principios y no se compromete a un retorno inminente.

La vuelta de Puigdemont ha sido vista como un aval a la gestión del gobierno español por parte de algunos sectores, aunque otros, como el Partido Socialista, han rechazado hacer una foto con él al regresar. La situación sigue siendo delicada, con tensiones entre el gobierno y las fuerzas independentistas. Mientras tanto, el líder de Junts, que lidera el movimiento independentista, sigue en el exilio, pero su regreso parece cada vez más cercano.