Perú disputó un amistoso contra Estados Unidos en Orlando, donde cedió 4-1 tras un partido marcado por tensiones internas. La selección peruana, aún en proceso de construcción, mostró momentos prometedores con jugadores como Gallese, Araujo y Lapadula, pero no logró mantener la ventaja. El resultado vuelve a poner de relieve las dificultades del equipo en partidos internacionales.
El entrenador Mano Menezes destacó aspectos positivos de los jugadores pese a la derrota, reconociendo su esfuerzo. Sin embargo, la derrota refleja la falta de cohesión y la necesidad de más trabajo para consolidar un equipo competitivo. La selección sigue buscando su identidad en la cancha, con desafíos tanto tácticos como psicológicos.
La próxima prueba será contra México, en un amistoso que podría marcar un antes y un después para la bicolor. Mientras tanto, la presión sobre los jugadores y el cuerpo técnico sigue en aumento, con expectativas altas para un equipo que aún no ha encontrado su forma definitiva.



























